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Tips sobre cómo puedes dar una buena impresión

Contacto visual

En la mayoría de las culturas este es un aspecto importante cuando tratas con otras personas, especialmente con personas que acabas de conocer. Mantener un buen contacto visual demuestra respecto e interés en lo que la personas nos quiere decir. Estudios muestran que en algunos países como los Estados Unidos, Inglaterra y Australia, las personas tienden a tener contacto visual cerca del 60 al 70 por ciento del tiempo. Miran directamente al rostro más cuando escuchan que cuando hablan.

La posición de la cabeza

Esta es sensacional tanto para actuar contigo como con otros. Cuando quieras sentirte seguro de ti mismo, mantén tu cabeza nivelada, horizontal y verticalmente. También puedes utilizar esta posición cuando quieras verte autoritario con los demás y que quieres que te tomen en serio a ti y a lo que estés diciendo. En cambio cuando desees verte amistoso y escuchando, en el modo receptivo, inclina tu cabeza un poco hacia la derecha o a la izquierda. Puedes cambiar la inclinación de un lado al otro en el curso de la conversación, así como asentir con la cabeza para alentar a la persona a que siga hablando.

Las piernas

Estas son el punto más lejano del cerebro y en consecuencia, son la parte del cuerpo más difícil de controlar conscientemente. Tendemos a mover las piernas mucho más de lo normal, cuando estamos nerviosos, estresados o decepcionados. En la mayoría de las ocasiones, especialmente en entrevistas o juntas de trabajo, lo mejor es mantenerlas lo más quietas posible. También ten cuidado en la manera en que las cruzas. ¿Las cruzas en las rodillas o en los tobillos? O ¿Colocas una pierna sobre la rodilla de la otra en forma de 4? Esto es más cuestión de comodidad que otra cosa, sin embargo ten cuidado de la última posición, porque generalmente se percibe como la cruzada de piernas más defensiva que hay, especialmente si lo haces justo después de que la persona con la que hablas, te dice o hace algo que no te gusta, porque la tendencia natural es la de tomar el tobillo y apretar, lo que le dice a la persona la tensión en la que te encuentras.

Gestos con las manos

Estos son tan numerosos que es difícil dar una guía. Al colocar las palmas de las manos ligeramente hacia arriba y hacia fuera, se considera que es una persona abierta y amistosa. Los movimientos con las palmas hacia abajo generalmente se ven como una persona dominante, enfática y posiblemente agresiva, especialmente cuando no hay movimiento o que el brazo se mantenga recto. Esto de las palmas hacia arriba o hacia abajo es muy importante cuando se saluda a personas que acabas de conocer, en donde sea apropiado. El apretón de manos deberá ser vertical y hacia arriba lo que nos llevará a una sensación de igualdad.

Los movimientos de la boca

Estos pueden descubrir toda clase de claves de cómo nos sentimos. Te muerdes los labios y a veces los torcemos hacia un lado cuando estamos pensando algo sarcástico o algún comentario de enojo que no deseamos revelar. Lo más seguro es que será detectado por los demás, y aunque ellos no sepan esto, sí les llegará la sensación de que no estás a gusto. También hay diferentes tipos de sonrisas y cada una da su correspondiente sensación al que la recibe. Con una sonrisa genuina muestras los dientes y arrugas los ojos.

Permitir que tu mirada se desvíe por momentos

del rostro de la otra persona le ayudará a que se sienta más cómodo y a gusto en tu compañía y a ti te dará el tiempo de organizar tus pensamientos. Si mantienes la mirada fija la mayor parte del tiempo en los ojos de la otra persona, quedarás como alguien demasiado intenso y si al contrario, desvías demasiado la mirada, estarás dando señales de que es posible que no tengas interés en ellos o en el contenido de la conversación.

La postura de tu cuerpo

Si utilizas la postura correcta, inmediatamente te sentirás bien. La próxima vez que notes que te sientes con poca energía, observa cómo estás parado o sentado. Es muy probable que te descubras con la espalda curva hacia adentro y los hombros caídos, esto impide una buena respiración, lo que a su vez te puede hacer sentir nervioso, incómodo y con poca energía. Con una buena postura la espalda debe estar relajada y no debe haber tensión en los músculos. Tu espalda debe mantenerse erecta como si un hilo tirara de ella.

Movimientos de los brazos

Con movimientos de los brazos proyectas lo abierto y receptivo que eres. Los utilizamos para abrazar y para alejar, así que mantén tus brazos al lado de tu cuerpo o atrás de ti, esto demuestra que no tienes miedo de lidiar con lo que sea que venga en tu camino. En términos generales, cuanto más expresivo seas, más tiendes a mover tus brazos alejándolos de tu cuerpo, cuanto más callado seas, menos gesticulas, y los movimientos son menores. Intenta un balance natural y mantén los movimientos de tus brazos en un término medio. Cuando desees comunicar tu aprobación durante una conversación, la regla es evitar cruzar tus brazos, y, desde luego,  si no estás de acuerdo con lo que la persona dice, entonces crúzalos, pero solamente en esos momentos.

Orientación o ángulo del cuerpo

Esto da una indicación de nuestras actitudes y sentimientos hacia los otros. De manera natural colocamos nuestro cuerpo angulado hacia la persona, cuando la sentimos atractiva, interesante y amigable y nos colocamos en un ángulo alejándonos de la persona, cuando no nos sentimos así. Esto incluye la manera en que nos inclinamos hacia la persona o alejándonos de ella cuando inclinamos la pelvis apoyándonos más en una pierna que la otra. Si te colocas directamente frente a una persona, puedes ser considerado como adversario, como en un juego de ajedrez. En situaciones en las que exista tensión o estrés, es mejor colocarse sutilmente de lado.

Distancia de los otros

El acercamiento o distanciamiento de la persona con la que estés hablando es crucial, si quieres proyectar las señales correctas. Si te paras o sientas demasiado cerca y serás marcado como “ensimoso”, demasiado alejado y serás indiferente y frío y ninguno de los dos es lo que queremos, así que observa cuando estés en grupo qué tan cerca están unos de otros. Si te acercas a una persona y esta se aleja, es probable que estés demasiado cerca para su zona de comodidad, aléjate un poco para relajar la relación.

Tus oídos también son importantes.

Aunque de manera general la mayoría de las personas no los pueden mover mucho. De todas maneras, si tienes dos oídos y una boca, trata de utilizarlos en esa misma proporción. Si escuchas el doble de lo que hablas, te convertirás en un buen comunicador, que sabe como controlar una conversación balanceada sin ser egoísta.